Ni los cambios en la dirigencia ni la victoria del domingo logran calmar las tempestades que golpean a San Martín, que naufraga entre promesas y amenazas. Después de una reunión mantenida anoche con César Atim, vicepresidente del club, el entrenador Pedro Monzón mostró su malestar por la falta de pago y, antes de comenzar la práctica en el complejo Natalio Mirkin, manifestó que tiene ganas de irse porque lo traicionaron.

"Por suerte, ahora tengo para comer y si no tuviera, hay gente que me puede dar. No puede ser que me digan que me van a dar algo de plata si se llena el estadio el domingo. Condicionan mi trabajo si el hincha va a la cancha. Si me pagan, me voy. Sino, me quedo hasta que me paguen", lanzó el DT a LA GACETA luego del ensayo en Cebil Redondo.

"Si se llena la cancha te pagamos", habrían sido las palabras que anoche escuchó Monzón de parte de la dirigencia, por lo que hoy rompió el silencio. "No hablo porque me deben plata, sino por traición. Me enteré que la semana pasada ya estaban buscando técnico", dijo Monzón en declaraciones a LV 12.

Echo una furia, el "Moncho" se plantó y contó que le dieron cheques cinco cheques para cubrir el sueldo de agosto, pero con fecha de cobro hasta marzo de 2012. "Los tengo en la mano. Son de $930 por mes para cada uno", explicó Monzón, que comparte su paga junto a su ayudante de campo y a su preparador físico.

El entrenador "santo" se metió así en la interna política del club y cargó contra los dirigentes que se quedaron ya que aclaró que los que estuvieron buscándole un reemplazante "no fueron Rubén Ale, ni Luis Gómez ni Abraham Salame".

Al finalizar la práctica, un grupo de jugadores intentó mediar ante Monzón, quien les manifestó que tiene ganas de renunciar. En las próximas horas llegará el desenlace de toda esta historia. Por ahora, los nombres de los posibles reemplazantes son sólo un rumor. LA GACETA ©